Cuando tenía unos 11 años, me gustaba mucho jugar con piezas de dominó para luego derrumbarlas. Una de esas veces, ya habiendo tirado otra de mis torres, me aburrí de estar en mi cuarto y fui a pedirle permiso a mi mamá para salir a jugar. Ella me dijo que me dejaría una vez que recogiera todas las piezas , pero mi sorpresa me fue ver en mi cuarto a mi hermano de 6 años hacerlo por mí sin que yo le pidiera. Volteé con mi mamá otra vez, y le dije, «Ah, mi hermano ya lo esta haciendo por mí,» a lo que ella se asomó, observó mi puerta muy desconcertada por un par de segundos, y dijo: «Ahí no hay nadie. Tu hermano está afuera, jugando.» Volví a mi cuarto y vi que, en efecto, no había nadie; ahora la luz estaba apagada, y los juguetes seguían en el suelo. Sí se me hizo extraño, pero decidí ignorarlo, recoger y simplemente salir.
Mi hermano juguetón
Febrero 26, 2025 | Tiempo de lectura 1 min 6 seg

Telemundo